Decreto 2635 en Venezuela: qué regula y cómo gestionar desechos peligrosos

El Decreto 2635 de Venezuela establece normas para recuperar materiales peligrosos y manejar desechos peligrosos. En una operación petrolera, el primer paso es caracterizar el material; de esa evaluación dependen las medidas de manejo, transporte y documentación que corresponden. Esta guía resume los puntos que conviene revisar antes de contratar el servicio.
Fuente normativa: Decreto N.º 2.635, Gaceta Oficial Extraordinaria N.º 5.245. La clasificación y las obligaciones aplicables se revisan para cada material y operación.
Qué revisar antes de retirar un desecho
No todo fluido o lodo se maneja igual. Identifique su origen y composición, estime el volumen y confirme el destino previsto. Con esa información se puede evaluar la clasificación del material y definir las condiciones de recolección, transporte y entrega que correspondan al caso.
Qué residuos genera una operación petrolera
Los cuatro grupos que más se manejan en campo, y cómo se tratan:
- Lodos de perforación y completación, base agua (WBM) o base aceite (OBM), con sus ripios: succión con vacuum, transporte y tratamiento térmico o biológico
- Aguas de producción y drenajes industriales: alta salinidad, hidrocarburos disueltos y a veces metales pesados; reinyección en pozos autorizados o tratamiento fisicoquímico
- Suelos contaminados por derrames de crudo, combustible o químicos: remediación por landfarming, biopila o tratamiento ex-situ (norma COVENIN 3386:2003)
- Borras asfálticas de fondos de frac tanks, tuberías y separadores: fluidización con calor, succión con vacuum y coprocesamiento o incineración industrial
Lo que exige la norma en cada paso
El Decreto 2635, junto con la Ley Orgánica del Ambiente y las normas COVENIN aplicables, obliga a documentar la cadena completa:
- Caracterización del residuo en campo: tipo, volumen y peligrosidad
- Clasificación como peligroso, no peligroso o especial
- Embalaje y etiquetado según la normativa de transporte
- Transporte en unidades herméticas con manifiesto de residuos (origen, transportista, destino)
- Entrega en una instalación de disposición final autorizada por el MPPEA
- Certificado de disposición final emitido por la instalación receptora y entregado al generador
Por qué importa cumplirlo
Incumplir el Decreto 2635 puede significar multas, cierre de operaciones y responsabilidad penal para el generador del residuo, no solo para quien lo transporta. El manifiesto y el certificado de disposición final son la prueba de que cada barril de lodo o borra terminó donde debía; conviene exigirlos al proveedor en cada operación y archivarlos.
Residuos con H2S y fluidos volátiles
Muchos desechos petroleros traen ácido sulfhídrico o gases volátiles. Su manejo exige monitores de 4 gases, respiradores con cartuchos específicos, unidades con aterramiento certificado y procedimientos de espacios confinados según las normas PDVSA. Es un punto que debe estar cubierto antes de que llegue el primer camión.
Preguntas frecuentes
¿Quién es responsable del residuo, el generador o el transportista?
Ambos tienen obligaciones, pero la responsabilidad última sobre el destino del residuo recae en el generador. Por eso el manifiesto y el certificado de disposición final deben quedar en poder del cliente.
¿Las aguas de producción son desecho peligroso?
Depende de su composición: por su salinidad, hidrocarburos disueltos y posibles metales pesados suelen requerir análisis fisicoquímico y disposición en pozos de inyección autorizados o plantas de tratamiento.
¿Qué se hace con las borras muy solidificadas?
Se precalientan con vapor o agua caliente para fluidizarlas antes de succionarlas con vacuum, lo que permite retirar más del 95% del volumen.


